viernes 28 de octubre de 2011

No hay cambio si disparas a la multitud




































































14 de Octubre de 2011 - Boca de los Frailes - Cabo de Gata - Almeria. Sefronia en directo

Confieso que sentí no uno sino varios estremecimientos allí sentado, en la hierba, al fresco de una extraña por lo cálida noche de Octubre. Una sensación tan dulce y triste, tan evocadora como cuando la despedida de 091. Discurrían las canciones de Sefronia como luciérnagas voladoras, escapándose de entre de sus dedos, de entre nuestros oídos, regaladas a las ramas frescas del cortijo en la ladera de la montaña oscura y a nuestro recuerdo.







Volví a sentirme un privilegiado, como tantas otras veces, al ser testigo de los movimientos, de la creación, de la transmisión y de la gracia de la banda de música contemporánea (etiquetarla como pop, rock o cualquiera otra sería un error) más grande que ha dado España, aunque también embargado por el sentimiento y la conciencia de que no volveremos a verlos sobre el escenario durante un tiempo mucho más largo del que desearía. Y esto me duele como una herida abierta en el pecho.














Momentos exquisitos del desierto, hechos de sueños y revoluciones que comienzan dentro de nuestro corazón, despues de inhalar su aliento, perpetuamos el sentido de la inocencia bajo un código cifrado de puros lazos mientras cierra los muros Babilonia en colosal expansión, revelado por tu voz cada universo, de ver tu sonrisa en mi sonrisa, las palabras prudentes, sin liberar progresos...sí.














Parte de Punk Buró estuvo allí, no podía ser de otro modo, y allí sentados, asistimos a la explosión, al caos, a la colonización de las almas puras y al baño caústico de las renegadas, y gritamos con gusto después de cada canción, a veces guturalmente, por las explosiones interiores y por los viajes remotos, por los amigos y por los que ya no están. El círculo se cierra y hemos quedado dentro, compartiendo.








Gracias Ginés, Juanjo, Nadia, Angelina y Antonio.








No hay cambio si disparas a la multitud, desde luego.









(Fotos: Chilam, impepinable verdad?)








1 comentarios:

  1. Fue un concierto memorable. Haciendo de la necesidad virtud, dando lo mejor de sí no en las mejores circunstancias… Tenemos que estar siempre agradecidos a los artistas verdaderos como ellos. No tienen ninguna necesidad de meterse en los jardines que se meten, y sin embargo… una vez y otra lo hacen, con una entrega, una pasión y un compromiso ante los que sólo cabe la más rendida gratitud. Ya sé que Antonio y Angelina no son muy de épicas, pero es que son héroes. Al menos para uno. Ellos y todos los que, muy por encima de los respectivos profesionales del ramo correspondiente, nos enseñan con su ejemplo que la belleza es ante todo una actitud ante la vida. Emociona ser testigo de una dedicación tan honda y tan lograda para… lo diré otra vez aquí: para nadie. Ni para mayorías ni para minorías sino para quien tenga que ser, o sea, para nadie. Como nosotros mismos aquella noche. Sombras en la sombra. Pero, dentro, gracias a la música, y por un instante, pura luz. Ecos gloriosos de las estrellas que nos sobrevolaban, fugaces.

    ResponderSuprimir